¿Qué es el streaming de video? Nuevos canales digitales Conectar los medios offline con las audiencias digitales a través del streaming

En primer lugar, revisemos la etimología de la palabra streaming:

Stream” significa “flujo” y se utiliza para referirse a la descarga de un fichero de manera continua, así como ocurre en las transmisiones en directo, que no son más que un fichero bastante grande, transmitido por medios de descarga.

Estos deben ser transmitidos de modo tal que cualquiera pueda acceder a ellos en cualquier momento y no solo en su inicio. De tal forma, el espectador no debe esperar a que este se descargue completamente, pues recibe contenido mientras la corriente de datos (streaming) continúa desarrollándose.

Entonces, el streaming es una tecnología de transmisión continua, en la que no se descarga información a nivel local sino que se reproduce al mismo tiempo en que se está recibiendo. En contraste a las descargas convencionales, las cuales sí representan un almacenamiento local.

Streaming de video online vs streaming tradicional

En el streaming tradicional, el audio y el video se sincronizan en función del servicio al cliente, el cual puede manejarlo con el protocolo RTSP, que se encarga de controlar el stream, de manera tal que el espectador pueda retroceder el contenido, adelantarlo, pausarlo, etc.

Asimismo, el fichero se puede llevar usando el protocolo RTP, el cual facilita la transmisión de contenido multimedia en tiempo real y en cualquier tipo de red.

Por su parte, el streaming de video online parte de un servidor web, el cual gestiona el contenido en pedidos HTTP, que no divide el stream del envío de datos en un protocolo que controle el stream y otro que trabaje en el envío de datos, a diferencia del streaming tradicional.

El streaming online se ejecuta de diversas maneras:
  • Descarga trivial: Ocurre cuando un usuario hace clic en un hipervínculo que lo dirige a un archivo multimedia, el cual es descomprimido para su reproducción.
  • Descarga progresiva: Sucede cuando el contenido del archivo se envía directamente al reproductor, en vez de al navegador, almacenando el contenido según el ancho de banda en el disco conforme se descarga.
  • HTTP pseudo-streaming: Siguiendo el esquema anterior, este añade la función de adelantar o retroceder la reproducción, cosa que no es posible en la descarga progresiva.
  • Dynamic adaptive streaming over HTTP (DASH): Este concepto divide el video en pequeñas partes y va llevándolo por HTTP. Posteriormente, esas partes se combinan y llegan al cliente en forma de reproducción.

Ahora, analicemos sus diferencias:

  1. El streaming tradicional puede usarse sobre UDP, mientras que el de video online, debido a darse sobre HTTP, lo hace en TCP, el cual bajará los archivos según la velocidad del sistema.
  2. Al usar TCP se incorpora el control de flujo para manejar la manera en la que se descarga la información. Por ende, no hay una tasa fija, esta incrementará o disminuirá según la red.
  3. Con TPC se usa un mecanismo de ventana deslizante para controlar los datos, por lo que puede ocurrir un buffer overflow si la información llega muy rápido, haciendo que el video se pare.
  4. Si ocurre una recepción incorrecta, con UDP se interpolarán los datos y con TCP se reenviarán.
  5. Con el streaming tradicional se gana velocidad, pues este tiene un nivel inferior de retardo que el TCP, el cual tiene mayor confiabilidad.
  6. Proveer contenido por medio de técnicas multicast en medios en vivo es posible solo a través del streaming tradicional, en el que puedes sincronizar flujos de datos de audio y video antes de que se decodifiquen, dándole nuevas opciones al receptor.
  7. El streaming de medios de videos es más fácil de configurar, pues se implementa sobre un HTTP que llega a mayor audiencia, gracias a su repercusión web, que no requiere de grandes inversiones.

En este panorama, existen plataformas especializadas en medios de comunicación como Welo Media que te permiten extraer clips de las transmisiones tradicionales para incrustarlos en medios digitales, permitiéndole a las audiencias poder consumirlos mediante streaming online.

De esta manera, puedes ampliar tus audiencias al llevar tus contenidos desde lo tradicional hasta lo digital. Además, puedes promocionar estos contenidos e incentivar que terceros lo compartan y lo envíen a portales relevantes.

Asimismo, esto hará que ganes rating, el cual puedes medir, además de poder analizar a tu público con el fin de darle el contenido que quiere ver a través de los medios de su preferencia, pudiendo elegir además dónde, cuándo y cómo consumir dicho contenido gracias a que quedará respaldado por 60 días en la plataforma.

Así, podrás distribuir digitalmente videos de alta calidad en tiempo real y hacer que tus audiencias tengan control sobre la manera en cómo los consumen.